Hola de nuevo a todos los enamorados de nuestro rincón favorito del Mediterráneo, Peñíscola! Bienvenidos un día más al blog de infopeniscola.com.
Si paseas por nuestras playas o miras hacia el casco antiguo, hay un protagonista indiscutible que corona «La ciudad en el mar»: nuestro imponente castillo. Pero esta fortaleza de piedra no sería la misma sin su inquilino más ilustre, testarudo y misterioso. Hoy vamos a viajar en el tiempo para descubrir la apasionante historia del Papa Luna, Peñíscola y los secretos que aún resuenan entre nuestros muros.
¿Quién fue realmente el famoso Papa Luna?
Para ponernos en situación, tenemos que hacer las maletas y viajar al siglo XIV. El Papa Luna, cuyo nombre real era Pedro de Luna, fue un noble aragonés (nacido en Illueca, Zaragoza) que, gracias a su brillante mente y su carrera eclesiástica, llegó a convertirse en el Papa Benedicto XIII.
Pero, ¡ojo!, su papado no fue precisamente un camino de rosas. Le tocó vivir una época tremendamente turbulenta en la Iglesia Católica conocida como el Cisma de Occidente. Básicamente, hubo un momento en la historia en el que Europa se dividió y ¡llegaron a haber hasta tres Papas al mismo tiempo! Pedro de Luna fue elegido Papa en Aviñón (Francia), pero con el tiempo, reyes y líderes religiosos le dieron la espalda para intentar unificar de nuevo a la Iglesia bajo un solo pontífice en Roma.
A pesar de las presiones, de quedarse sin aliados e incluso de ser excomulgado, él siempre defendió que era el único Papa legítimo. ¡Menudo carácter tenía!
El exilio: por qué eligió nuestro castillo
Al verse acorralado y sin el apoyo de los franceses, Benedicto XIII necesitaba un refugio seguro. Buscaba una fortaleza inexpugnable donde pudiera establecer su corte papal y protegerse de sus numerosos enemigos. Y ahí es donde entra en juego nuestra querida ciudad.
En 1411, se instaló aquí y convirtió nuestra fortaleza en sede pontificia. Gracias a él, ostentamos un honor histórico mundial: ¡Peñíscola es una de las tres únicas ciudades del mundo que han sido sede papal (junto a Roma y Aviñón)!
Si buscas la conexión entre el Papa Luna, Peñíscola destaca por haber sido el escudo perfecto para él. Eligió nuestro peñón por varias razones de peso:
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Una ubicación estratégica inmejorable: Al estar rodeada por el mar y unida a tierra por una estrecha lengua de arena, era una fortaleza casi imposible de conquistar o asediar.
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El legado de los Templarios: Los Caballeros Templarios ya habían construido un castillo robusto, austero y majestuoso, perfecto para acoger a una corte de forma inmediata.
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El apoyo de su tierra: Aunque casi toda Europa le dio la espalda, en los dominios de la Corona de Aragón encontró un lugar seguro donde resistir.
La leyenda de «mantenerse en sus trece»
¿Sabías que…? Seguro que has usado o escuchado la expresión «mantenerse en sus trece» cuando alguien es muy terco y se niega a cambiar de opinión. ¡Pues el origen de la frase es 100% suyo! Como su nombre papal era Benedicto XIII (trece) y jamás quiso renunciar a su título, repitiendo hasta el final «yo soy el Papa», el pueblo llano empezó a decir que Don Pedro de Luna «se mantenía en sus trece».
El Papa Luna vivió sus últimos años paseando por nuestras murallas, escribiendo tratados, leyendo en su inmensa biblioteca y mirando la inmensidad del mar Mediterráneo, esperando unos barcos que le devolvieran su poder; barcos que nunca llegaron. Falleció en el castillo en 1423, a la increíble edad de 94 años (¡todo un récord para la época!).
¡Ven a seguir sus pasos!
Hoy en día, visitar el Castillo de Peñíscola es hacer un viaje directo a la vida de este fascinante personaje. Puedes recorrer sus estancias, la biblioteca papal y asomarte a las mismas ventanas desde donde él contemplaba el horizonte.
¿Te animas a descubrir la historia en persona? Te aseguramos que pasear por el castillo al atardecer, sintiendo la brisa del mar, es una experiencia mágica.
¡Nos leemos en el próximo artículo de infopeniscola.com!