El municipio de Peñíscola ha sido el escenario elegido para acoger una jornada muy singular enmarcada dentro del Festival Internacional del Viento, un evento que tiene su sede principal en la ciudad de Castellón. En esta ocasión, la organización ha decidido trasladar parte de la magia de este certamen a la costa peñiscolana para ofrecer un espectáculo visual único.
Un encuentro global con acento internacional
La exhibición ha estado protagonizada por un total de 20 pilotos de cometas, evidenciando el fuerte carácter global y multicultural de la cita. Estos expertos han llegado desde diferentes rincones del planeta para mostrar su destreza en el manejo de estos elementos aerodinámicos. En concreto, el evento ha reunido a representantes procedentes de nueve países que abarcan diversos continentes: Costa Rica, Colombia, México, India, China, Indonesia, Inglaterra, Croacia y España.
El Castillo de Peñíscola como telón de fondo
Para llevar a cabo esta exhibición, se ha seleccionado el privilegiado enclave del Castillo de Peñíscola. Desde este histórico punto de la localidad, los veinte pilotos han hecho brillar sus cometas, ofreciendo una estampa espectacular que ha fusionado el vuelo de las cometas con la belleza patrimonial de la fortaleza.
Apuesta por la continuidad y la divulgación
Tras el desarrollo de esta iniciativa, que ha sido calificada por la propia organización del Festival como una experiencia realmente especial, ya se está mirando hacia el futuro. Los impulsores del certamen han manifestado su clara apuesta por repetir esta visita a Peñíscola el año próximo.
Con esta voluntad de continuidad, el Festival Internacional del Viento persigue un doble objetivo: por un lado, continuar fomentando la «cultura cometera» entre el público y, por otro, consolidar sus esfuerzos para dar a conocer el evento en toda la provincia, expandiendo su impacto más allá de la capital de La Plana.